Reflexiones sobre management en firmas de abogados

Ideas de Pérez+Partners

Ideas Law Lab

Directorios internacionales y reputación de las firmas de abogados

Los directorios internacionales como Legal 500 o Chambers & Partners llevan más de veinticinco años proporcionando información al mercado relativa a la reputación de las firmas y de los abogados en las diferentes áreas de especialidad.

El objetivo de estas compañías es recabar toda la información posible de los clientes, para elaborar un ranking en el que sitúan en diferentes “bandas” a abogados y firmas.

Directorios from Pérez + Partners on Vimeo.

La reputación de las firmas de abogados se genera con información múltiple que una vez agregada en la mente del potencial cliente sitúa a la firma en un determinado posicionamiento. Los directorios internacionales son una fuente más de información, pero su peso en el conjunto reputacional no es negado por ninguna de las partes interesadas. La metodología y resultado de los directorios internacionales fueron analizados en un informe documental elaborado por Pérez+Partners y presentado junto a la Universidad de Navarra en los campus del IESE en Madrid y Barcelona (ver vídeo).

Después de veinticinco años es interesante reflexionar sobre la evolución de los directorios internacionales y lanzar algunas cuestiones como:

¿Cuál es el retorno de la inversión (tiempo) que realizan las firmas de abogados?

¿Es un fiel reflejo del mercado la fotografía general que ofrecen los directorios?

¿Es igual su impacto en diferentes áreas geográficas?

¿Qué herramientas (tecnológicas principalmente) pueden sustituir a los directorios internacionales?

¿Cómo ha evolucionado el retorno de la información publicada en los directorios en los últimos veinticinco años?

En breve volveremos a analizar dentro del Foro Universidad de Navarra – Pérez+Partners, junto a los principales responsables de las firmas, todas estas cuestiones para actualizar el impacto reputacional de los directorios.

 

Presentación del libro “Dirección por proyectos en la abogacía. Un estudio del legal project management”

Presentación del libro “Dirección por proyectos en la abogacía. Un estudio del Legal Project Management para firmas legales y abogados de empresa” y debate en el ICAM

12 de junio,  19:30 en el ICAM (Madrid)

Debate organizado por Pérez + Partners,

“Rentabilidad y nuevos modelos de organización en los despachos pequeños, medianos y departamentos legales de empresa”

en el que intervendrán:

Carmen Pérez Andújar, Secretaria de la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados de Madrid Marta García Alba, Directora Asesoría Jurídica Campofrío
Javier Fernández-Samaniego, Socio Samaniego Law
Alejandro Touriño, Socio Director ECIJA Abogados

y se presentará el libro

“Dirección por proyectos en la abogacía. Un estudio del Legal Project Management para firmas legales y abogados de empresa”

de Jose Luis Pérez Benítez (Pérez + Partners)

El libro está a la venta en este link de amazon.

 

Los despachos medianos y pequeños se enfrentan al reto de mejorar su eficiencia para lograr una mayor rentabilidad. También los departamentos legales internos de las empresas deben optimizar sus recursos presupuestarios. El mercado legal asiste en la actualidad al desarrollo de nuevos sistemas organizativos que pueden ayudar a mejorar estos procesos. Los abogados encuentran en figuras como el Legal Project Management o el Legal Interim Management herramientas para mejorar sus capacidades internas.

En concreto, el Legal Project Management consiste en aplicar las técnicas de Dirección de Proyectos, propias de otras profesiones -ingenierías, arquitectura, consultoras- a la prestación de servicios jurídicos.

El libro pretende ser una guía sobre qué partes y herramientas de la dirección por proyectos sí son aplicables a los despachos y departamentos legales de empresa de cualquier tamaño.

Descarge aquí su invitación

Legal project management

Dirección por proyectos en la abogacía:

legal project management para despachos de abogados y departamentos jurídicos de empresa

El Legal Project Management consiste en aplicar las técnicas de Dirección de Proyectos, propias de otras profesiones -ingenierías, arquitectura, consultoras- a la prestación de servicios jurídicos.

Es cierto que muchas de las técnicas de la dirección de proyectos, y de sus recursos, habilidades y técnicas, se han venido aplicando históricamente en los bufetes pero casi siempre de forma desordenada, intuitiva y asistemática e impulsada por decisiones de ensayo y error, urgencias y vencimientos. Sin embargo, existe toda una disciplina completa, un elenco de herramientas y de técnicas contrastadas que pueden aplicarse en los despachos.

El objetivo de estas técnicas es mejorar la rentabilidad, acertar con los presupuestos, potenciar la relación y transparencia con los clientes y hacer realmente efectivo el trabajo en equipo.

legal project management book

Lpm book

En Pérez + Partners hemos publicado un libro que pretende ser una guía sobre qué partes y herramientas de la dirección por proyectos sí son aplicables a los despachos de abogados y cuándo y en qué medida lo son.

Puede comprar el libro en amazon

En ESADE realizaremos un primer programa executive sobre el LPM.


 

Rentabilidad y riesgos en las firmas de abogados medianas

José Luis Pérez Benítez, socio de Pérez + Partners, fue el ponente del Foro Universidad de Navarra y Pérez+Partners que contó con la asistencia de varias firmas invitadas. La rentabilidad, los riesgos y el desarrollo de negocio en los despachos de abogados medianos fueron los temas desarrollados en la sesión.

El consultor desgranó los aspectos más importantes a tener en cuenta a la hora de definir la estrategia de una firma y destacó que “la herramienta idónea para alinear la estrategia de la firma con los profesionales y los clientes deseados es el plan de desarrollo de negocio”.

Invertir en un despacho de abogados

(Artículo de José Luis Pérez Benítez publicado en el diario Cinco Días el 6-9-2016)

El pasado 24 de febrero, Slater & Gordon, primera firma de abogados del mundo en cotizar en Bolsa, declaró la suspensión de su cotización –tras su desplome– en el Mercado de Valores de Sídney. Desde entonces no se ha recuperado. Aquella caída dio lugar a que gran parte de los abogados del mercado jurídico internacional vieran este hecho como una evidencia más –casi una consecuencia ineludible– de la dificultad de que el capital, el inversor ajeno a la abogacía, entre de forma exitosa en las firmas de abogados.

Los servicios profesionales, y en concreto los servicios de abogados, se rigen por normas económicas especiales y distintas del resto de servicios y de empresas de producto. Esta especialidad históricamente se ha tratado como una asimetría de información, próxima a los fallos de mercado. El hecho de que las empresas de servicios profesionales sean intensivas en capital humano y no en capital financiero, así como que exista información asimétrica entre las partes, ha llevado a que se rijan por normas económicas dispares y que haya sido necesario que el mercado genere unas normas éticas superiores o distintas a las de la confianza general.

El propio mercado ha resuelto este problema con la generación de dos instituciones que han ido surgiendo de forma evolutiva: por un lado, la deontología profesional, como ética especial en las relaciones con terceros, y por otro lado, la figura del partnership, como modo de organización y de propiedad de la asociación de este tipo de profesionales.

Estos dos hechos, el que sean los propios profesionales quienes regulan la profesión y la protegen de un mal uso, como si existiera un bien comunal que usar y a la vez mantener, y el que la propiedad colectiva de las empresas o sociedades de abogados sea el modelo que parece funciona mejor, ha llevado a que sea dudoso que el capital ajeno a la profesión, que el socio meramente capitalista en lugar de abogado, sea algo admisible, sino perjudicial en este mercado.

Surge la pregunta: ¿la entrada y participación de socios de capital, ajenos a la profesión de abogado, en las firmas legales, es en sí mismo perjudicial para el mercado, para la sociedad en general y, en concreto, para la sostenibilidad de la firma?

De ser así, ¿es, por tanto, necesario que dicha participación meramente de capital esté limitada? ¿Son los despachos de abogados una rara avis societaria sobre las que las sabias reglas del mercado aconsejan no ser empresas de capital?

Esta ha sido la solución histórica del legislador español, que ha ido cambiando hasta permitir hoy un 49% del capital, justificado, como dice la ley, “en que las singularidades que de antiguo han caracterizado el ejercicio profesional, con acusados componentes deontológicos, no se vean desnaturalizadas cuando se instrumenta a través de una figura societaria”.

En la mayoría de los países similares al nuestro sucede más o menos lo mismo o incluso se es más restrictivo, como en Portugal y Alemania. Otros son más permisivos, como Reino Unido respecto de los solicitors, incluso cotizadas, pero no de los barristers, donde se prohíbe. En Estados Unidos depende del Estado y en Australia se permite incluso en Bolsa.

Sin embargo, no existe ningún motivo, ni razón económica, ni peligro de que el capital desnaturalice la profesión, y salvo que el capital sea suicida –y ser cortoplacista no lo es– no es lógico pensar, ni la historia lo demuestra, que el capital tienda a desnaturalizar la profesión ni a pervertir el orden del conflicto de interés que existe en la abogacía –primando siempre el interés del cliente– ni el conflicto de interés entre los intereses particulares de los socios y la firma en general.

Otra cuestión es que una firma requiera mucho capital para su estrategia y que pueda ser una buena inversión, pues como decía un conocido letrado, “en los despachos de abogados los activos se van a su casa a dormir por la noche”.

Las firmas alternativas de abogados

Pese a los numerosos mensajes existentes en prensa sobre la innovación en las firmas de abogados, lo cierto es que es uno de los sectores en los que menos alternativas de estructura se han visto en muchos años. [inlinetweet prefix=”” tweeter=”” suffix=””]El modelo tradicional, jerarquizado y con estructuras de partnership, sigue obteniendo muy buenos resultados, tanto a nivel reputacional como de rentabilidad.[/inlinetweet]

Este caldo de cultivo no es el ideal para que surja la innovación. El sector no es reacio a la innovación ni temeroso al cambio, de hecho la sensibilidad a cualquier cambio que pueda repercutir en la rentabilidad de la firma es alta y se adopta sin problema. Simplemente tiene un modelo que funciona sobre cimientos sólidos como son la calidad, la buena gestión del conflicto de interés,  la capacidad de entender y solucionar los problemas de los clientes y un apalancamiento de abogados sobre socios que hace que la maquinaria funcione a la perfección.

Sin embargo, por primera vez se ha observado un movimiento innovador que parece haberse consolidado en el sector legal, aunque de momento no se ha dado en España.

Las firmas alternativas de abogados

Este modelo son las denominadas “firmas alternativas de abogados”. Estas estructuras surgen debido a la mayor presión en precio de los clientes, que sin embargo siguen buscando la misma calidad (el clásico más por menos que ha quedado grabado en la gestión de las firmas desde la pasada crisis financiera). Más adelante se enumerarán otras circunstancias que han provocado el nacimiento de estas firmas.

Los modelos alternativos tienen las siguientes características generales:

1. Prescinden de la habitual estructura de socios que aportan capital y trabajo (partnership) sustituyéndola por socios de capital. En el caso de Axiom, en EEUU, se ven obligados a afirmar que no son una firma de abogados. Como se puede leer en su página web “Don’t worry, we were actually built on the premise that the current law firm model is broken so we don’t mind being something completely new and different. We help in-house teams deliver more efficient and effective legal support and improve legal processes. But we don’t practice law.” En este enlace puede leerse la clara definición de intenciones de Axiom Law.

2. Tienen una menor carga de gastos generales (overheads), lo que les permite ser mucho más flexibles en precios gracias a una menor repercusión de overheads y una gran ventaja competitiva en los “secondments” (abogados de una firma que trabajan temporalmente en la empresa del cliente pero bajo la supervisión y dependencia de la firma).

3. Sus abogados proceden de firmas grandes de abogados de primer nivel, que buscan una vida con menos presión y exigencias, renunciando a salarios más elevados a cambio de un mejor equilibrio entre la vida personal y la profesional.

4. Sus sistemas de compensación suelen basarse en salarios fijos bajos y variables fuertes cuando se incorporan a un proyecto. Son mano de obra muy especializada que las compañías sólo utilizan cuando les resulta estrictamente necesario.

Anteriormente se expresaba que eran varias las circunstancias que habían hecho nacer este tipo de firmas alternativas. Las principales son las siguientes:

a) El crecimiento de los departamentos jurídicos de las empresas. [inlinetweet prefix=”” tweeter=”” suffix=””]La evolución de los departamentos legales de las empresas ha provocado una menor asimetría de información con las firmas de abogados[/inlinetweet]. Del tradicional “abogado de empresa” que externalizaba gran parte del trabajo se ha pasado a departamentos más grandes que externalizan la especialización en materias muy concretas. El flujo despacho-empresa, con abogados que dejan los bufetes para incorporarse a las empresas, ha logrado que las negociaciones en precio sean mucho más duras para las firmas. La calidad parece ser la única salida para manternerse firme en el precio.

b) Las empresas utilizan cada vez más firmas para su asesoramiento, y han dejado de tener, salvo contadas ocasiones y por razón de alta especialización, la “firma de cabecera”. Esta apertura de opciones favorece que prueben modelos alternativos que resuelvan materias muy especializadas.

c) El control de costes de las empresas es cada vez mayor, la contratación suele tener dependencia indirecta del director financiero y el gasto en servicios legales se supervisa cada vez más. Los procesos de contratación de firmas de abogados se incluyen en los departamentos de compras.

d) De la mano de la tendencia de crecimiento de los departamentos legales, viene otra tendencia: la mayor exigencia de horas de socio. Si los departamentos legales pueden apalancar su trabajo, no les resulta del todo necesario contratar horas que no sean de absoluta especialización, lo que favorece a las firmas con un apalancamiento operativo bajo (ratio de abogados no socios sobre socios).

Estas cuatro circunstancias favorecen la aparición de las firmas alternativas de abogados con las características descritas, que pretenden consolidarse en el mercado del asesoramiento a grandes empresas, aprovechando el cambio de las asesorías legales de las empresas, la presión en los precios, y en general el menor tamaño del mercado en este segmento (Dzienkowski, 2014).

Retos a superar por las firmas alternativas

Los retos a superar por estas firmas son dos: el primero, ser capaces de llegar a un mercado en el que la responsabilidad de los socios y su alto expertise tienen peso en la contratación. El partnership supone compartir riesgos con el cliente. En segundo lugar, mantener la independencia al tener un capital financiero sosteniendo el modelo, que en ocasiones puede originar un conflicto de interés entre el cliente y la firma (a favor de la inexistencia del conflicto de interés, Pérez Benitez en este artículo publicado en Cinco Días, “Invertir en un despacho de abogados”).

Retos de las firmas tradicionales

Para las firmas con modelos tradicionales basados en el partnership, los retos para hacer frente a estos modelos son diferentes: por una parte, deben seguir motivando a los profesionales que optan por desarrollar su trayectoria hasta tener la condición de socio y capitalizar al máximo su conocimiento. Por otro lado, deben ofrecer una calidad muy alta que les convierta en una opción escasa. Por último, los ratios de apalancamiento deben estar muy controlados, puesto que la exigencia de horas de socio puede pasar factura en los ratios de margen.

Como conclusión, es posible que ambos modelos tengan cabida en el sector legal y no sean excluyentes. Pero las firmas de abogados que ofrezcan lo mismo que las firmas alternativas pero con un precio más elevado tendrán problemas para mantener sus clientes. La calidad de los equipos y la innovación en la forma de compartir conocimiento entre los diferentes profesionales de las firmas tradicionales serán determinantes para mantenerse como principal opción en el asesoramiento de las grandes empresas.

Martín Carrizosa con los alumnos de la UNAV

Martín Carrizosa, socio de la firma iberoamericana Philippi, Prietocarrizosa, Ferrero DU & Uría, ha protagonizado el foro que organizan conjuntamente la Universidad de Navarra y Pérez+Partners.

Miguel Ángel Pérez de la Manga, socio de nuestra firma y profesor del módulo de gestión del Doble Master de Derecho de la Universidad de Navarra, fue el encargado de dirigir una sesión muy interesante en la que Carrizosa explicó los comienzos de PPU y mostró su visión del futuro del sector legal.

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