30/07/2013 Miguel Ángel Pérez de la Manga Falcón

Los despachos de abogados buscan el mejor escenario para competir

Hace más de un año explicábamos en un post la notable evolución que estaban teniendo los despachos de abogados de las “Big Four” (PwC Tax & Legal, KPMG Abogados, Deloitte Abogados y Ernst & Young Abogados). Si observamos los datos actualizados del gráfico que hemos preparado, podemos ver cómo esa evolución sigue un camino ascendente, tal y como viene ocurriendo desde hace años. De hecho, junto con los despachos anglosajones que tienen oficina en España, son los porcentajes de incremento más significativos que hemos tenido en 2012, en contraposición a los leves descensos o incrementos casi planos de firmas como Garrigues, Cuatrecasas, Uría Menéndez o Gómez-Acebo & Pombo.

Estos incrementos pueden deberse al aprovechamiento de la estructura y metodología de trabajo del ámbito de la auditoría (producto mucho más maduro que el servicio jurídico) y una mayor optimización del trabajo basado en procesos u operaciones, basado en la excelencia de los procesos en contraposición al diagnóstico. Las materias más habituales en estos despachos son fiscal y laboral.

Facturación despachos "Big Four"

Este tipo de firmas tienen una metodología muy eficiente en sus procesos y son capaces de ofrecer precios muy competitivos en asuntos de menor valor añadido. No todo en el mercado es “premium work“…

Los despachos están marcando estrategias más diferenciadas desde hace algunos años. El tipo de trabajo que el cliente ofrece a cada despacho está cada vez más diferenciado por complejidad que por materia. Como ejemplo, vemos que el despacho Uría Menéndez ha sido galardonado durante dos años consecutivos como “Mejor despacho fiscal del año en España” por la publicación International Tax Review en los European Tax Award, siendo un despacho cuyo posicionamiento principal está anclado en mercantil y procesal. Del mismo modo, y si tomamos como medida de “valor añadido del trabajo” la facturación por abogado, vemos que el primer despacho que aparece de las Big Four en la lista es Deloitte Abogados, con 186.375euros por abogado lejos de, por ejemplo los 337.453 de Uría Menéndez. Esta medida no implica, necesariamente, un menor beneficio por socio, puesto que los ratios de apalancamiento o leverage son muy superiores en los despachos especializados en trabajo de procesos y el efecto es multiplicador.

Así pues, cada despacho busca dónde competir en las mejores condiciones . Hay muchos escenarios, pero hay que elegir uno. Los que se han posicionado de forma clara en un ámbito hacen difícil  a otros poder estar en varios sitios al mismo tiempo.

(*)Fuente de los datos: Expansión. Gráfico elaborado por Pérez+Partners


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About the Author

Miguel Ángel Pérez de la Manga Falcón Asesor de firmas de abogados en España y Latinoamérica. Creación de partnerships, fusiones e integraciones y desarrollo de negocio. Profesor de management en el doble Máster de la Universidad de Navarra. Autor de libro "Eficiencia y rentabilidad de un despacho de abogados".