17/03/2010 Miguel Ángel Pérez de la Manga Falcón

Relación laboral y convenio colectivo para abogados

Ayer publicó Expansión un artículo en el que consta de manera muy breve mi opinión sobre el asunto de la laboralización de los abogados (dentro de la columna “La reticencia de los despachos pequeños”).  Una vez más insisto en que las firmas de servicios profesionales tienen unas normas de management diferentes al resto de empresas, y comprender esas diferencias resulta clave para el éxito de una buena gestión. Centrar el debate en el coste de la seguridad social, a pesar de que supone encarecer los costes del despacho en la partida de abogados un 30% aproximadamente, es sólo el primer esbozo de un problema mayor.

Atendiendo a que estamos hablando de despachos pequeños y medianos (los grandes son otra historia y es un problema muy diferente), el molde de la relación laboral me parece poco apropiado para la trayectoria profesional de un abogado. Es más, resulta excesivamente tentadora al principio de su trayectoria y más tarde puede convertirse en un problema (para el abogado, claro). El abogado tiene muchas etapas que van aflorando con la edad, y las más importantes no encajan en este tipo de relación contractual.

Es una postura incómoda, y a veces se interpreta como que estoy en contra de los derechos de los abogados como trabajadores. Nada más lejos de la realidad (en ningún momento se me ocurriría negar la relación laboral de las secretarias de un despacho o de juniors que se incorporan sin apenas experiencia en la firma).

En definitiva, que cada uno saque sus conclusiones, dejo el artículo completo en PDF por si alguien está interesado en su lectura. Artículo en Expansión

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About the Author

Miguel Ángel Pérez de la Manga Falcón Asesor de firmas de abogados en España y Latinoamérica. Creación de partnerships, fusiones e integraciones y desarrollo de negocio. Profesor de management en el doble Máster de la Universidad de Navarra. Autor de libro "Eficiencia y rentabilidad de un despacho de abogados".

Comments (2)

  1. Yo debo ser muy antigua, pero a mí siempre me ha parecido que un Abogado debe ser un profesional liberal. Creo que la laboralidad introduce un concepto más de “oficina”, como de “asesor jurídica”, matiz distinto al viejo Abogado de la toga al hombro. Una cosa es terminar con los abusos de las pasantías y otra muy distinta esta regulación encorsetada que, estoy de acuerdo contigo, amigo Miguel Ángel, al primero que perjudica es al propio Abogado.

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