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El futuro de la profesión de abogado

Hay cosas que se entienden mejor con una mirada objetiva y externa al sector en el que uno desarrolla su trabajo. Acabo de leer un artículo en La Carta de la Bolsa muy interesante. La mayoría de los lectores de este blog son abogados, pero como podrán comprobar por el contenido del artículo, todas las firmas de servicios profesionales tienen muchas cosas en común, aunque mantienen sus diferencias en función de la profesión de que se trate.

Según el artículo citado, el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) opinan que están ante “el peor momento que vive esta profesión desde su historia”. El artículo aporta muchos datos interesantes que me gustaría transcribir literalmente:

“El nuevo equipo responsable de la institución, con Jordi Ludevid al frente en la presidencia, desveló que este colectivo está proyectando en estos momentos sólo el 10% de las viviendas que hace 10 años. Ludevid, que tomó posesión de su cargo ayer mismo, aludió a los “momentos difíciles” que vive este colectivo, “en primer lugar por la crisis económica general y después por la crisis larvada de la profesión” en referencia a lo que denominó la “hiperregulación compulsiva”.

Así, recordó que el Consejo representa a 53.000 arquitectos españoles, cifra que va en aumento “mientras que el PIB de la construcción se restringirá a la mitad”. “El proceso de modernización es inevitable pero positivo aunque es preciso hacerlo con un poco de tiempo”, señaló. Aunque no existen estudios específicos al respecto se estima que como consecuencia de esta crisis podrían haber desaparecido hasta el 50 por ciento de los despachos, pese a lo cual, Ludevid aseguró que “el modelo de la ‘burbuja’ ya no volverá” y agregó: “los arquitectos tampoco lo deseamos”.

Lo que sí tiene claro el CSCAE es que “en la inmensa mayoría de las comunidades autónomas se ha tocado fondo” y que las grandes ciudades se comportan mejor que las pequeñas con mayores indicios de recuperación.Una de las vías que puede resultar decisiva para encauzar la recuperación es la rehabilitación. “Es la gran salida para la profesión siempre que el código técnico de la edificación no ocasione problemas”, señaló Ludevid adelantando que ya hay trabajos iniciados con los responsables del Ministerio de la Vivienda en este tema.”

¿Qué podemos aprender los abogados de esta situación? Muchas cosas.

Lo primero, a conocer el sector en el que desarrollamos nuestro trabajo. La semana pasada, en el transcurso de una conferencia sobre dirección y gestión de despachos en la que actuaba como ponente, pregunté a los asistentes si sabían cuántos abogados había en España. Nadie contestó, y no se trataba de adivinar el número exacto precisamente. En el caso de los arquitectos tenemos un colectivo de 53.000 profesionales en un mercado decreciente. Otro dato interesante que cita el artículo es que el colectivo está proyectando el 10% de las viviendas que hace 10 años. Es muy difícil que un colectivo pueda “digerir” una reducción del mercado tan brutal. En este punto podemos hacernos otra pregunta ¿Sabemos los abogados cómo nos afectan los cambios del mercado en nuestra especialidad? Deberíamos preguntarnos si en determinadas circunstancias, nuestra especialidad crece o decrece, y saber buscar los datos sobre tamaño del mercado y competencia.

Por último, se estima que pueden desaparecer el 50% de los despachos de arquitectura, algo que a los abogados ni se nos ocurre que pueda llegar a pasar. Ni tan siquiera un 1%. El sentimiento de invulnerabilidad en el sector jurídico está muy extendido, y el asesoramiento en materia de management, marketing, operaciones o personas se sigue viendo con desconfianza y posiblemente como innecesario.

La verdad es que las firmas de servicios profesionales de arquitectura lo tienen difícil. Basta ver los siguientes gráficos (fuente: pulsoconstrucción a quien me gustaría felicitar públicamente por el excelente trabajo que realizan) para darse cuenta :

¿Que podemos hacer en el día a día de nuestro trabajo para adaptarnos al cambio del entorno?

De manera muy rápida, se me ocurren unas cuantas cosas:

  1. Analizar todos los datos disponibles que puedan afectar a tu negocio.
  2. Tomar las decisiones teniendo en cuenta el entorno.
  3. Conocer bien los sectores de nuestros clientes para saber su evolución.
  4. Adaptarnos al mercado y a sus exigencias.
  5. Saber crear valor añadido al cliente.
  6. Leer y aprender más alla de los textos jurídicos.

Todos estos conceptos no se pueden dejar de lado en los despachos de abogados. ¿Que durante mucho tiempo el sector se lo ha podido permitir? No voy a discutirlo. Pero que el mercado está cambiando es algo que no se puede ignorar. Y el peor momento para ver los cambios es vivirlos, porque falta perspectiva. Espero que esta pequeña reflexión sobre otras firmas de servicios profesionales os sirva para ver con perspectiva los vuestros.

By Miguel Ángel Pérez de la Manga Falcón
Posted in: estrategia
Published: 4 years ago

Discussion

  • Reply to what Marisa, Legalarte said after 17 hours

    Excelente post, Miguel Ángel, pero me gustaría añadir una reflexión personal ¿realmente estamos en el peor momento de la profesión sólamente por causa de la crisis económica?
    Yo llevo ejerciendo 20 años, y nunca he visto un nivel jurídico más bajo que ahora, y, lo que es más grave para el ciudadano, entre los Jueces y Fiscales.
    Creo que debemos hacer una reflexión también en este sentido ¿no te parece?

  • Reply to what Chantal Català said after 17 hours

    Totalmente de acuedo con Marisa. Parte del servicio jurídico que prestamos -resultado, tiempo y complicaciones- depende también del conocimiento e interés de terceros (jueces, fiscales y abogados contrarios). Hay compañeros/as kamikazes que impiden llegar a soluciones adecuadas. Y lo que es peor hay jueces y secretarios que dictan resoluciones que no se ajustan al derecho y obligan a interponer recursos (=tiempo, dinero, malestar del cliente) por su falta de competencia. Afortunadamente no todos son así; los hay de buenos, igual que hay casos de interpretación dudosa. Pero, ¿cómo explicas al cliente que tiene razón, que lo has hecho bien, pero que el Juez/Secretario no da más de sí?. Creo que deberíamos ser más valientes y denunciar a los jueces / secretarios que no saben hacer su trabajo; es la única manera de que mejoren y, por tanto, mejoremos todos.

    Por lo demás, hay que hacer también los deberes en casa, como dice Miguel Angel.

  • Reply to what Miguel Ángel Pérez de la Manga Falcón said after 21 hours

    Marisa, Chantal, muchas gracias por vuestros comentarios. Estoy de acuerdo con vuestros comentarios y por supuesto que merece una reflexión, pero creo que la solución del problema, a nivel global, no está en nuestras manos. Sin embargo, sí podemos actuar de manera “local”. Te puedo asegurar que con unos buenos conocimientos de negociación se pueden evitar muchos procedimientos judiciales (no todos, claro está) y así evitar abogados contrarios querulantes y decisiones judiciales en las que no se ha invertido el estudio deseado.
    El problema es la resistencia de los abogados a involucrarse en el aprendizaje de habilidades, algo que siguen considerando innecesario.
    Estoy de acuerdo con Marisa en que el mal momento de la profesión tiene más ingredientes y que la crisis económica es una buena excusa para poder decirlo. Pero, enlazando con la última parte del comentario de Chantal, creo en la acción, y me gusta orientar la solución de problemas con realismo, asumiendo qué puede hacer uno realmente. Por eso creo que debemos comenzar con lo que está a nuestro alcance, creando valor para el cliente. El mercado se encargará de diferenciar lo útil de lo innecesario.
    Gracias de nuevo por participar en estas reflexiones.

  • Reply to what tfserna said after 1 day

    No puedo estar más de acuerdo con Marisa y Chantal.
    Miguel Ángel, tu mensaje es amable y conciliador… y eso nunca está de más… pero la realidad es tozuda… me temo.
    La limitada experiencia que he tenido con jueces y fiscales ha sido hasta el momento muy positiva… pero hay cada compañero por ahí… Yo tenía un profesor que decía que se sorprendía del número de veces que llegaba a la negociación de un contrato o a una vista y era el único que se había leído los papeles sobre los que versaba el asunto…
    Por supuesto que también hay grandes profesionales. Y generosos. En tiempo y a veces en paciencia también…
    Un abrazo, TFS

  • Reply to what Miguel Ángel Pérez de la Manga Falcón said after 2 days

    Gracias Tomás. Aunque en realidad la reflexión del post es otra, me sorprende el enfoque que se da al hecho del bajo nivel. ¡Es el único sector que conozco en el que los operadores se quejan de que la competencia es muy mala! ¿Que el contrario no se ha leído los papeles? Pues aprovecha para obtener un gran resultado para tu cliente y verás tu negocio crecer poco a poco.
    Creo que no vemos a los otros abogados como competencia, sino como “compañeros”, algo que desde el punto de vista del management considero un error.
    Un abrazo.

  • Reply to what Oscar said after 1 week

    Fenomenal artículo, una vez más Miguel Ángel.

  • Reply to what Miguel Ángel said after 2 weeks

    Muchas gracias Óscar. Saludos

  • Reply to what Ricardo Seoane Rayo said after 2 weeks

    Es la primera vez que intervengo en un foro de internet de este tipo, he leido el artículo acerca del futuro de la abogacía y me gustaría hacer una serie de consideraciones. En primer lugar, decir que los problemas de que adolece la profesión de abogado son los mismos que afligen al resto de profesiones para las que se requiere titulación universitaria, la degradación y depauperización de la enseñanza académica, la masificación y falta de selección previa al acceso a la universidad y en consecuencia a clubes profesionales, y en gran medida, la degeneración de las altas esferas de la sociedad, como reminiscencia del antiguo régimen en que los privilegios se adquirían por herencia y tenían carácter vitalicio. yo siempre he dicho que el acceso a la universidad debería permitirse a aquellos alumnos que por su capacidad lo merecen, en lugar de condicionarse a que su familia tenga o no dinero. Pero claro, a principios de los años 80 bajo el gobierno de González, se propició la reforma de la educación y el acceso del pobre a la universidad, de modo que en menos que canta un gallo se saturaron los mercados, como no podía ser de otra forma, ya que el nº de licenciados que antes se copaba con los hijos de los pijos que heredaban los negocios profesionales de sus papás, ahora se vió incrementado con las hordas de licenciados pobretones a quienes el título no les servía más que para colgarlo en su pared, aparte de para frustrarse a poco que se percatasen del engaño sufrido. Pero ya sabemos como actúa la pseudo izquierda española del psoe, promete sueños imposibles a cambio del voto agradecido de aquéllos que esparaban que sus hijos llegasen a ser abogados, por lo menos. Como en la famosa película de La vida de Brian, cuando el consejo de cristianos debate a cerca de si procede o no conceder a los homsexuales el derecho a parir, y convienen en que sí procede, con independencia de que luego lo puedan ejercitar.
    Ahora bien, esa situación creada por los gobiernos con políticas de complacencia a secotres numerosos que garantizan un buen puñado de votos; ha sido bien aprovechada por las empresas que al ver cómo crecía el nº de licenciados, han bajado los salarios aparejados a los puestos con titulación universitaria hasta los bajos fondos. De todas formas, con el caos reinante, qué más da el talento si el sistema se desanvuelve en el absurdo, es decir, para el caso, les daba igual la valía del candidato, mientras que tuviese el título. Los pijos – y permítaseme la expresión por hijo de familia acomodada y bien relacionada que le coloca en buena posición social nada más termina sus estudios- se defendieron de las hordas de licenciados pobretones mediante la acotación de las parcelas profesionales – en caso del derecho y la abogacía y con toda seguridad en las demás áreas- más suculentas, organizando toda clase de másteres y postgrados, preferentemente en el extranjero, a modo de escalones infranqueables para quien no tuviese el dinero suficiente para costeárselos, en ocasiones hasta 30.000 euros los cuales no se pagan por las enseñanzas recibidas, obviamente habrían de proporcionarte la piedra filosofal por ese precio; sino que muy al contrario, lo valen porque te garantizan, pagando la mitad del precio del curso a una compañía puntera, trabajo en prácticas por un año añ terminar el máster, que luego le servirá al alumno para portar un certificado de haber trabajado en tal o cual empresa, lo que nadie dice es que entró ahí gracias a la pasta que pagó su papá. Si damos un repaso a los sueldos medios de licenciados en españa mucho me temo que poco me equivoco en el planteamiento de la situación.
    Pero ahí no acaban los males de la profesión de abogado. Y aquí tengo que precisar algo en relación con lo que Miguel Angel, el autor del artículo que motivó mi misiva, cuando se refiere, en respuesta a otros intervinientes que denuncian el bajo nivel en la profesión; a que el abogado no debe de quejarse del mal nivel de sus competidores sino aprovechar la ventaja; pues bien, quiero decir que a mi juicio, sí que le afecta, porque donde reina el caos no se aprecia el orden, y me explico,dicho en términos empresariales que veo gustan al autor, la profesión de la abogacía está sujeta a variables indeterminadas que se repiten en su desarrollo, y que provocan que la incertidumbre de su ejercicio alcance a su capacidad de garantizar la producción, es decir, que el abogado, al enfrentarse a un sistema judicial tan obsoleto como carente de lógica, y me remito en este extremo a las resoluciones de nuestros tribunales, no puede garantizar a su cliente ni que su derecho va a ser reconocido aunque lo tenga, ni mucho menos cuándo. La alcurnia de nuestros tribunales y abogados refleja la fortaleza o debilidad del sistema, garantiza la solera y orden estructural de nuestro sistema jurídico. Pero no se de qué nos asombramos, no hay más que ver lo que la gente lee en el metro, y lo que se ve en la televisión, o echar un vistazo a nuestros periódicos en los que trabajan periodistas mileuristas que repiten como loros las estructuras artiulísticas bien apredidas en la facultad pero que no tienen ni p… idea de redactar con la elegancia debida en relación a la palestra que ocupan; y así los escritos de letrados en procedimientos y las sentencias de tribunales, se limitan a reproducir frases estereotipadas y prototipos explicativos aprendidos de memoria y transcritos una vez tras otra hasta haber quedado verdaderamente desanturalizados, perdiendo su significación.
    Y para terminar, decir que por lo que tengo entendido,solo en Madrid hay tantos abogados como en toda Francia y el doble que en toda Inglaterra, ello en relación con lo antes dicho acerca de sectores privilegiados donde se refugian las élites, ya que uno de los cursillos más caros que se puede ver en nuestras más excelsas escuelas de negocios es el master en derecho inglés o internacional de los negocios.
    Por tanto queridos compañeros, no os aflijáis por los males que afectan a vuestra profesión que es la mía, tan solo apuraros para abandonar el barco antes de que se hunda, como está haciendo Miguel A., quien ha realizado estudios de estrategia empresarial, segurmanete en previsión de estos avatares.
    Gracias y saludos

  • Reply to what Miguel Ángel said after 2 weeks

    Muchas gracias por tu comentario Ricardo, para ser la primera vez que participas en un foro de este tipo lo has hecho por todo lo alto.
    Veo que el tema que interesa es el de la calidad, así que vamos a ello. Que el nivel es bajo es innegable, y que las barreras de entrada son escasas, también, A eso hay que añadir que la responsabilidad por mala praxis es casi inexistente. El esultado ya lo sabemos todos.
    Sobre las tres anteriores causas es muy difícil que actuemos, así posiblemente a través de una mayor transparencia y un avance en la madurez del cliente (esto puedo asegurar que ya se ha producido, el cliente está mucho más informado que hace diez años) se puede arreglar algo la situación.
    Estoy completamente de acuerdo en tu afirmación sobre que donde reina el caos no se aprecia el orden, y que el procedimiento judicial tiene un componente aleatorio que beneficia al que menos sabe. Esto va a resultar más difícil de arreglar mientras que en España siga habiendo 120.000 abogados ejercientes litigando en exceso.
    Muchas gracias de nuevo por enriquecer el debate.
    Saludos.

  • Reply to what Ricardo Seoane Rayo said after 2 weeks

    Veo que te alzas como paladín de la abogacía moderna, antes de nada puntualizar que la aleatoriedad como tu has interpretado mis palabras es más futilidad o frustración provocada por la incertidumbre del resultado, y que ésta, el verdadero mal que provoca es la imposibilidad de fijar un código de razonamiento uniforme a causa de la taxatividad de la ley y del talante poco filosófico de nuestros juristas. Como suelo decir, que en el juzgado entra el burro y sale tocando la flauta, si lo dice la sentencia. Recuérdese que ya decía Platón que el filósofo nunca tripulará la nave, refiriéndose a la poca querencia que muestran las altas clases de la aristocracia intelectual de la sociedad -lo decía de la griega pero se puede aplicar hoy en día- por las tareas de administración cotidiana de las relaciones comerciales o la discusión sobre asuntos sin trascendencia enriquecedora para quien en tales menesteres se ocupe. Quiero decir con ello que las habilidades necesarias para el ejercicio de la abogacía, como la oratoria, la elocuencia, la elegancia en los razonamientos, la solemnidad, en suma de la palabra, que es el arma principal del que se sirve el abogado para seducir – que es exactamente lo que hace- a los jueces; estas artes no se aprenden en la carrera, por si no os habíais dado cuenta, mis queridos compañeros de blog, ni tan siquiera en la formación en “habilidaddes”, como apuntaba Miguel Angel, así que no se esfuercen quienes miréndose a un espejo no sean capaces de responderse a sí mismos con un rotundo sí producto de la reflexión y no de la autoestima -estúpida palabreja de jerga de psicólogos- a la pregunta de si han comprendido por ejemplo un sencillo fragmento de cualquiera de los clásicos de la literatura ensayística, en aplicación de la máxima inglesa por la que la pregunta clave es would you be friend of a man like you?, en este caso, la pregunta sería tengo suficiente capacidad intelectual para un manejo digno del lenguaje? entiendo si leo a Hegel o a Ortega y Gasset, por ejemplo? o simplemente recito cual loro lo que aprendo y so incapaz de articular más de diez palabras juntas con sentido? Es cruel pero es cierto, por eso me refería ayer a la escasez de selección preuniversitaria, respecto a la situación del sistema educativo recomiendo la lectura de Ivan Illich, que sin duda es más explícito que un humilde servidor.
    By the way, Miguel Angel, he de decirte que me parece muy acertada tu elección por un master de dirección de empresas, mas he de advertirte de que así como en la abogacía no basta con la carrera para ser buen abogado, se precisan de otras cualidaddes intuitivas que no se adquieren en las facultades, lo que Dios no da Salamanca no presta. Igualmente las habilidaddes necesarias para ser un buen consultor de empresa no se adquieren en un master, hay que traerlas, el master a lo sumo podrçá hacer aflorar dichas facultades si estaban aletargadas, pero incluso endormecidas uno se da cuenta de si existen, pues es imposible ocultar la luz del diamante, pues desprende una iridiscencia tal que no pasa inadvertida por mucho tiempo para algún iniciado en el camino del conocimiento, es decir que aunque uno no se de cuenta siempre algún alma fin afín se topa que le revele su don.
    Yo también estoy preparando mi incorporación al mundo de la nueva era económica, mediante MBA Cepade de ingenieros industriales, y me interesa con enormidad el fabuloso mundo del marketing, tal y como se convibe actualmente como una multidisciplinariedad, una inerconexión de ciencias, todas enlazadas por el dominio de la palabra, como verás, tan denostada cuando éramos pequeños por oposición a la matemática, y ahora les damos sopas con honda a los ingenieros -un ingeniero de teleco hoy en día cobra bastante menos que un buen abogado, no se si por la escasez de estos últimos o por la abundancia de los primeros.
    Pienso que la consultoría está en una situación muy delicada ahora mismo, es una ciencia con mucho futuro pero se está tratando con el prisma del sistema educacional vigente, y me temo que con la crisis sistémica que vivimos, no podremos edificar un sistema nuevo con la misma forma de pensar seguida hasta ahora. Y me explico, voy a la falmante tienda de Marcial Pons de Madrid económica, ávido de algo serio más allá de Héctor el argentino del neuromarketing, pues hasta ahora soy autodidacta no he comenzado a estudiar el MBA, y me encuentro con libros muchos a cerca de la innovación empresarial, y de la creatividad, ambas palabras que se están dando mucho tute y que veo que van a seguir la senda de la desintegración conceptual o muerte de la misma por vaciamiento de contenido, y claro, ya no miré más, me fui desalentado de tener que emprender otro camino más sin la ayuda de un maestro, -figura desaparecida, ahora hay profesores- como tantas otras veces, pero eanimado por comprobar el grado de bisoñez y yo diría de estrangulamiento en el que se encuentra la ciencia que pretendo acometer. Y digo yo, si es innovación, cómo puede estar ya escrito … será innovación para quien lo haga si acaso, pero no para quien lo lea, es ridículo verdaderamente, la desfachatez con que las cosas se hacen para conseguir un provecho rápido y sin muchas complicaciones, ahora lo buitres de los ejecutivos en paro todos a atangar a alquien como consultores de marketing o de lo que sea – véase dabo facto consultores, bochornoso su pag web, con faltas de expresión y gramaticales.
    Por último refrendar las palabras de nuestro gran sabio del lenguaje D. Pancracio Celdrán a quien oí el otro día lamentarse de la baja calidad de los ponentes de los simposia y congresos, quienes acuden a la charla habiendo leído un poquito sobre el tema el día anterior, pero que se encuentran lejos del mínimo exigible de erudición sobre el tema necesario para la ponencia que acometen. Y yo vengo advirtiendo que los pringadetes que terminan los cursos pej, del IE, pasan en muy poco tiempo, no se si con sujeción a una prima académica o algo similar como suelen hacer- a ser lecturers o profesores adjuntos o ponentes en cursos del propio instituto, es decir, que el master no sólo les proporciona trabajo, sino que además les da la cátedra, que luego vende muy bonita en la publicidad de su currículum o en la pag web del despacho.

  • Reply to what Ricardo Seoane Rayo said after 2 weeks

    CRISIS ECONOMICA Y NUEVO MODELO. Al hilo de lo dicho anteriormente y del tono economicista de vuestro blog, me gustaría hacer ciertas obvservaciones procurando no extenderme más de lo necesario para no fatigar al tipo de lector de esta clase de foros tan aturdido de letra. Hay un par de anécdotas que preceden bastante bien el tema de debate. En la carnicería del barrio donde compra mi novia el carnicero tenía un cartelito colgado con la frase “prohibido hablar de la cosa”, y mi novia, ante la curiosidad del mensaje, le preguntó que cuál era esa cosa de la que estaba prohibido hablar; y el hombre le respondió que se trataba de aquélla de la que todo el mundo habla, esa de “la cosa está fatal”, “qué mal está la cosa”, “la cosa tiene mal arreglo” etc., refiriéndose sin duda el carnicero al mismo mensaje que pretende dar la coalición político- emprersarial- artísitica de “esto lo arreglamos entre todos”, con el mismo principio pero a nivel de barrio. La segunda anécdota se refiere a que en la localidad turística del sur de la bella isla de Tenerife a donde emigré hace unos años y de donde he regresado recientemente, hay un precioso, brand new, estadio de atletismo, que hasta antes de mi regreso se encontraba vacío y desusado. En dicho estadio hay una preciosa taberna en su interior en donde se sirven estupendas carnes a la brasa con mojo canario a muy buen precio; pese a lo cual el bar se encontraba casi vacío por su ubicación alejada de la ruta turística y por su nula acción de promoción comercial. Yo mismo comenmté al gerente del establecimiento las posibilidades de marketing que se le ofrecían dado el gusto de los ingleses por la carne fresca a la parrilla, y la diferencia de precios que podía ofrecer debido al carácter público del alquiler que paga. También hice constar la necesidad de que el estadio se promocionase entre los clubes de atletismo europeos que gustarían de poder entrenar a 20º en pleno invierno. Pero nunca se hizo nada. Recientemente en una de las veces que voy a tratar los temas que tengo allí, fuí a comer donde el paisano que lo es del norte de la isla, y me dijo que un belga había iniciado las tareas de promoción del estadio entre las federeciones de atletismo de varios países, y que gracias a ello, vendía más sólo en agua que lo que facturaba anteriormete por todos los conceptos.
    La cosa, como decía el carnicero, está muy mal, pero no debemos de empeorarla con derrotismos innecesarios, habrá que librar batalla antes de perecer. Había una compañera del blog que dijo en uno de los comentarios que más bien la crisis de la abogacía no era causa de la económica; y en eso estoy muy de acuerdo con ella. Las palabras se utilizan a capricho de los grupos de poder, estamos hartos de comprobar como los periódicos acuñan expresiones caprichosas dulcificadoras ahora del concepto que interesa preservar, crueles más tarde con aquéñ que interesa demonizar; los juzgados asignan significados a su antojo, muchas veces alejados del original, creando así códigos incomprensibles en donde se establecen razonamientos circulares que se retuercen en sí mismos en explicación de lo que no la tiene.
    La crisis es un monstruo que nos ha atacado por sorpresa y nos ha cepillado la merienda que teníamos montada con la especulación financiera, la sobrevaloración de activos, y todo ese tinglado, despertándonos del dulce sueño para ponernos en la peor de las pesadillas, vívida. La crisis no es una causa sino un efecto, unefecto de excesos cometidos, de decrepitud y degeneración de las altas esferas societarias, una degradación de la calidad y humanidad del género a que da nombre el concepto, y en definitiva el advenimiento del fin de una era. el fin de una era en la que se sentaba a los chiquillos durante seis o siete horas al día oyendo clases de historia o ciencias, supuestamente con la intención de enseñar al niño, pero realmente con la de adoctrinarle en el becerrismo en que va a desarrollar el resto de su “carrera profesinal”, el fin de una era en que se otorgaban los puestos en función del tiempo transcurrido al abrigo de las instituciones académicas del mayor prestigio posible. El tiempo en que ser un buen estudiante significaba estudiarse libros gordos como churros, y en que la plaza de juez o de inspector de hacienda se entregaba a quien traspasese los sufrimientos del rito iniciático de las oposiciones, en las que se obligaba a la persona a estudiar y repretir como un loro las bobadas que los pseudo sabios del sistema instituían como válidas y pobre de ti si se te olvida una o dices una que no estaba, porque se las saben todas.
    Esta crisis, opino como Carlos, va a poner muchas cosas en su sitio. Pej esa institución, tan española por otra parte del enchufe, que hasta ahora venía suponiendo el 80% de las colocaciones, en la creencia de que si el enchufado la cagaba, siempre se podría recurrir al capital de quine le enchufó en una especie de acción de responsabilidad en vía de retorno, hasta que se les acabó el dinero para pagar cagadas, claro. El tiempo del titulismo y el pijerío indecente terminó, por la misma razón de que la pregunta clave, como dice el profesor Santiago Niño va a ser para qué. Ya no hay lugar a mamoneos, ya no vale el chocolate del loro, el dinero que se movió engañando y especulando a lo loco se acabó, ahora viene la ganacia ajustada, el paraqué, cuánto obtengo a cambio de lo que pago, y qué necesario me es tal o cual producto?
    Ahora que vayas en mercedes o andando poco importará, ni si tienes master, porque ya se han dado cuenta de que es todo una engañifa, tampoco se reparará en si tienes tres o cinco abgados contigo – recuérdense los aquí mentados despachos vacíos que proliferan en Pº Castellana. O si llevas tal o cual reloj, etc. Todo eso se terminó, el velo de las apariencias se correrá, ahora lo que sobra es tiempo para analizar con quién te vas a meter a hacer negocios, y lo que falta es la pasta para invertir, razón por la que los ritmos vertiginosos decrecerán.
    Habrá una vuelta a los vaolres puros naturales inherentes al ser humano, por eso yo me refería en otra entrada anterior tan insistentemente a las cualidades personales a la elocuencia o perspicacia, por encima del tesón y la constancia – a uno de mi clase cuando éramos pequeños, le dió un infarto que casi se lo lleva porque se empeñó en estudiar ingeniero industrial, y como no le daba el coco, lo quiso suplir a cambio de horas, que no hubo en suficiencia para equilibrar su flaqueza.
    Os habéis fijado que muchos de los más altos cargos ejecutivos en las sociedades de consultoría estratégica son licdos. en filosofía y letras, sugerente, no?, quien les habría de decir que iban a desbancar en la luvha por un puesto codiciado, a todo un sr. ingeniero, pej o a un ADE. Y es que ya decía yo en otro punto de este blog, la cita de Ortega por la que hacemos bien aquéllo algo inferior para lo que estamos preparados, en referencia a que la lectura de los clásicos, o el aprendizaje de las artes, o la matemática pura, o el ajedrez, son actividades que por la enjundia intelectual de sus retos, proporcionan una apertura mental al individuo más allá del embotamiento en que nos sumen la mayoría de pej disquisiciones sobre interpretación legal que hace la jurisprudencia y doctrina que se enseña en la facultad de derecho.
    La crisis es como el karate hay que saber aprovechar su fuerza para tumbarla. Quien puede lo más puede lo menos.
    La crisis será el renacimiento del talento, en toda su dimensión. Quien lo tenga que eche mano de él, porque este es el momento. Y quien no que Dios le pille confesado. Porque también se aabará el peloteo del mediocre que consiste en quedarse más horas de trabajo al día, si eres tonto y necesitas m´sa tiempo, a nadie le va a importar, al contrario, lo tomarán como un defecto. Ahora primará el resultado frente al esfuerzo, como dice Miguel A. Ahora primará esa habilidad especial que hace decantarse por dar como verdadera la opinión de una persona antes de que termine de hablar, el carisma, lo que vienen en llamar liderazgo, muy mal dicho, puesto que la genialidad se sabe va unida de rareza, de ahí que para gestionar pej este principio que se denomina en gestión moderna gestión del telento, se ha diseñado -y todo- una serie de televisión en antena tres en la que un médico rural extravagante y desintegrado socialmente se torna como excelente profesional delque la sociedad no peude prescindir y debe soportar sus rarezas. Lo mismo que la serie del otro médico House. Ya cito por segunda vez a Platón en el mito de la nave, el filósofo nunca tripulará la nave -pero tendremos que empezar a preguntarle por lo menos cómo se tripula, aunque lo hagamos nosotros.

  • Reply to what Ángel Pérez said after 11 months

    Saludos y encantado de hablar con vosotros/as por primera vez. Mi nombre es Ángel Pérez tengo 34 años y me he dedicado durante 5 años al ejercicio de la abogacía. Viendo vuestras intervenciones me ha venido a la memoria el porqué hace ya 6 años decidí dejar la profesión y ser Maestro de Primaria, que es a lo que me dedico en la actualidad. Pues bien compañeros yo soy uno de esos hijos de obreros que decidió ser abogado para que mí madre se sintiera orgullosa de mí escalada social y defender los derechos de los trabajadores. Pero cual fue mí frustración al darme cuenta que me encontraba rodeado de muchas personas en la Facultad de Derecho, y posteriormente en la profesión, que lo único que hacen es mirarse al ombligo para observar lo maravillosos que son y el nivelazo académico que tienen, siendo seres que justifican su existencia en la absolutización de la ignorancia de los demás. Esta visión de la realidad es fruto de una escolarización que como muy bien dice el Sociólogo Pierre Bourdieu en la Teoria de la Reproducción Social,(os recomiendo la lectura), nos enseña unos automatismos y una forma de ver el mundo que creemos propia pero en realidad “es una corriente que nos empuja rio abajo como a peces muertos”. Desde niños nos etiquetan en tontos, listos, más competentes para el trabajo manual o para el intelecutual, todo ello para reproducir una y otra vez el esquema social programado y para que compitamos para que alguno de nosotros consigamos el tan ansiado caramelo pero el caramelo ya está repartido. ¡Preparemonos al máximo para ser los mejores!, pero la realidad es que todo es una ficción de un funcionalismo falso que nos vende la esperanza que los mejores triunfan por sus capacidades evaluadas objetivamente pero la realidad es tozuda y todo seguirá igual, el hijo del “pijo” con pasta aunque sea un incompetente seguirá teniendo el presitigio social porque lo heredara de su familia así como un puesto de trabajo maravilloso. La felicidad a mí me la ha dado el levantarme todos los dias para aprender y a veces enseñar a unos niños y niñas estupendos que intento que aprendan a ser personas críticas y piensen por sí mismos para que así puedan ser libres y
    “remontar la corriente del rio “. Hay aporto algo personal pero en el ejercicio de la abogacía sentía que todo era frio me dedicaba a interpretar unas normas que me venian dadas… sin más. Conseguí 6 despidos nulos por represión sindical y fuí el hombre más feliz del mundo por conseguir que esos luchadores de la CNT que de verdad dan la cara por sus compañeros tuvieran un poco de justicia pero al final seguía siendo un parche al problema real. Ricardo veo que te gusta Ilich, a mi también y sus teorias de la desescolarización, pero te recomiendo a Paulo Freire a mí me ayuda mucho en las clases:
    “El hombre es un “ser inconcluso”. La deshumanización existente en el mundo actual es fruto de la distorsión de la vocación de SER MÁS. Esta distorsión conduce a los oprimidos a “ luchar contra quien los minimizó” y su lucha sólo tiene sentido cuando los oprimidos no se transforman en opresores de sus opresores, sino en restauradores de la humanidad de ambos. Esta restauración solamente puede venir de los oprimidos porque son ellos los que entienden la necesidad de la liberación: “¿Quién mejor que los oprimidos se encontrarán preparados para entender el significado terrible de una sociedad opresora?.

    En un régimen de dominación de conciencias en que los que más trabajan menos pueden decir su palabra, y en que inmensas multitudes ni siquiera tienen condiciones para trabajar, los dominadores mantienen el monopolio de la palabra, con que mistifican, masifican y dominan. En esa situación los dominados para decir su palabra, tienen que luchar para tomarla. Aprender a tomarla de los que la retienen y niegan a los demás, es un difícil pero imprescindible aprendizaje: es “LA PEDAGOGÍA DEL OPRIMIDO”.

    Salud de un educador, que fue abogado y que admira a los abogados honrados que de verdad intentan buscar justicia, porque es muy dificil encontrarla en este sistema jurídico tan arbitrario que dependiendo del juzgado que te caiga el procedimiento tendrás una sentencia u otra.

  • Reply to what Laura said after 1 year

    Gracias Angel, es una pena que hayas dejado de ser abogado, pero seguro que puedes ayudar más a los oprimidos desde donde estás. Un abrazo.

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