03/09/2009 Miguel Ángel Pérez de la Manga Falcón

Motivación

Acabo de leer una entrevista a Dan Ariely, profesor de economía en el MIT, en la que cuenta un curioso experimento. Dos grupos de personas son invitadas a construir robots con piezas de lego, pagándoles una pequeña cantidad por cada uno. Lo pueden dejar cuando quieran. Despues de construir varios robots, uno de los grupos odia la tarea que está haciendo y el otro no. Ambos construyen robots por dinero y les pagan lo mismo.

¿Cuál es la diferencia? En el primer grupo, cuando alguien acaba un robot, le preguntan si quiere hacer otro, y en caso afirmativo, guardan en una caja el robot construído y le dan otra caja con más piezas. Sin embargo, en el otro grupo, cuando les preguntan si quieren hacer otro y contestan afirmativamente, desmontan el robot delante de ellos para que lo vuelvan a construir con las mismas piezas.

La conclusión que saca del experimento  consiste en entender que hay que añadir significado al trabajo de las personas para aumentar su motivación. Determinadas tareas en los despachos de abogados pueden parecer carentes de significado y provocar una desmotivación de la persona que las realiza.

En numerosas ocasiones me encuentro con despachos que encargan tareas irrelevantes a sus abogados “para que no estén parados” en periodos de poca actividad.  Antes de encargar este tipo de tareas imaginaros como desmontan el robot delante de vuestros ojos para que lo volváis a montar.

About the Author

Miguel Ángel Pérez de la Manga Falcón Asesor de firmas de abogados en España y Latinoamérica. Creación de partnerships, fusiones e integraciones y desarrollo de negocio. Profesor de management en el doble Máster de la Universidad de Navarra. Autor de libro "Eficiencia y rentabilidad de un despacho de abogados".

Comments (5)

  1. Es verdad, lo suyo sería explicar por qué y para qué sirve lo que estamos encargando que el abogado haga. Así, aunque el trabajo puede que sea igual de rollo, verá que tiene una utilidad y no tendrá la sensación de estar perdiendo el tiempo o de que se le dan tareas inútiles porque no se le valora.

  2. Pues sí es verdad, aunque a veces sobre todo a la gente más inexperta todo lo que no sea “hacer de Perry Mason” les parece insufrible, y en el trabajo de abogado hay también muchas tareas de puro “papeleo”. 🙂

  3. Miguel Ángel Pérez de la Manga Falcón

    Cristina, ya sabes, ahora queda aplicarlo siempre que sea posible.
    Marisa, gracias por comentar! Creo que precisamente esas tareas son las que hay que dotar de contenido, porque sin ellas no hay Perry Mason que valga.

  4. Durante años he montado reuniones explicativas a mis abogados sobre el caso, el cliente y la estrategia a seguir, antes de empezar a hacer nada y los resultados siempre fueron inmejorables. La gente sabía porqué hacia las cosas y eso los mantenía motivados. Buen post, buena recomendación y os aseguro que funciona.

    Salu2

    Josan

  5. Gracias por el comentario Josan. Como bien sabes por tu conocimiento de la materia, tanto a nivel de trabajo jurídico como de objetivos del despacho, saber la razón por la que se hacen las cosas es esencial. En despachos de abogados hay multitud de trabajos que por la forma de plantearse son desmotivadores. Una palanca más para ser competitivo en tiempos duros.

    Saludos.

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